Preparación para emergencias de seguridad alimentaria

Preparación para emergencias de seguridad alimentaria

Cuando se trata de gestionar la seguridad y la calidad de los alimentos, es un objetivo alcanzable cuando hay un flujo de proceso establecido. Nuestras zonas de confort primordiales no son sólo la familiaridad, sino también la repetición. Después de todo, es como esencialmente aprendemos a través de las observaciones, la repetición y el ensayo y error.

Cuando una variable de un proceso establecido cambia, no sólo afecta al producto final, sino también a los sistemas de gestión de la seguridad y la calidad que lo abarcan.

Por ejemplo, durante una calamidad natural, como una inundación o un huracán, se interrumpe el acceso al agua corriente limpia. La logística se paraliza y emergen otros peligros inminentes, como lesiones, contaminación, pérdida de inventario y/o bienes, etc. Cuando se trata de la gestión de la seguridad y la calidad de los alimentos, prepararse para una emergencia es tan importante como controlar los peligros identificados.

Echemos un vistazo a algunas de las áreas clave que hay que considerar durante una emergencia para las operaciones de restauración, venta al por menor y fabricación. Este post esboza un enfoque genérico y no es una guía completa.

Análisis y planificación de riesgos

¿Cuál es la probabilidad de que ocurra un desastre natural? ¿Es la zona propensa a terremotos, inundaciones repentinas, sequías, etc.? La planificación implica analizar no sólo los datos actuales y los modelos de predicción, sino también tomar notas de incidentes pasados, aunque hayan ocurrido hace poco más de media década. Aprenda de otros negocios de alimentos para mantenerse proactivo y que se explique el «por qué» a los miembros del equipo de respuesta a emergencias. Cuando se conoce el «por qué», el «qué, cómo y cuándo» se vuelve más fácil de abordar.

Establecimiento de equipos multifuncionales

La diversidad de funciones dentro del equipo de respuesta a emergencias garantiza que se atienda a múltiples áreas simultáneamente en medio de una crisis, como la logística, la comunicación, la cadena de suministro, la cadena de frío, las instalaciones, el inventario, el mantenimiento, la trazabilidad y las relaciones entre empleados y clientes.

Gestión de Instalaciones

Es más fácil incorporar unidades de almacenamiento de reserva antes de la finalización de la construcción de un establecimiento que después de ella. Si el establecimiento se encuentra en una zona propensa a las inundaciones, considere la posibilidad de incluir una zona de almacenamiento separada para emergencias sólo que esté situada a un nivel más alto que la(s) zona(s) de almacenamiento primario de alimentos. Este mismo principio se aplica también a los almacenes. Para algunos establecimientos, un camión frigorífico sería una buena inversión para trasladar las existencias de alimentos y bebidas en caso de que las unidades de refrigeración o congelación se averíen. Dicho esto, también tendría sentido depender de un buen generador de reserva y realizar comprobaciones de mantenimiento rutinario.

Desarrollo de respuestas antes, durante y después del incidente

La planificación y la preparación van de la mano. Cuando se trata de responder a una emergencia, el equipo de respuesta estaría mejor equipado para manejar diversas situaciones a medida que se presentan según la categoría a la que pertenezca. La respuesta de emergencia después de que se produzca una inundación sería muy diferente del enfoque que se aplica antes de que ocurra. Detallar los pasos de la respuesta a través de la capacitación en el trabajo, así como ensayarlos con el equipo mediante ejercicios de rutina, disminuye significativamente la confusión durante una emergencia.

¿Cuáles son algunas de las mejores prácticas que ha experimentado o tiene en marcha para sus sistemas de respuesta a emergencias? Siéntase libre de compartir sus pensamientos y comentarios a continuación.

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