Fomentar una cultura de seguridad más allá de las generaciones

Fomentar una cultura de seguridad más allá de las generaciones

Hay un cierto grado de dinamismo cuando se trata de generaciones que se entrelazan dentro de la fuerza de trabajo. La forma en que percibimos la seguridad como una organización, y como un equipo, puede variar de una industria a otra. Cuando se trata de las mejores prácticas de seguridad y calidad de los alimentos, las interacciones entre los tradicionalistas, los baby boomers, la Generación X y los milenarios también tienen un impacto en la cultura de la seguridad.

Un estudio reciente destacó que cada generación define el trabajo significativo de manera diferente. Esto, a su vez, también influye en su comprensión de lo que son los riesgos de seguridad y las medidas que deben adaptarse para reducirlos o eliminarlos. En la actualidad, el sistema HACCP y otros sistemas de gestión de la seguridad alimentaria están viendo una creciente necesidad de ser ágiles, intuitivos e integrados. Mientras que las industrias de venta al por menor y de servicios están acostumbradas a tasas de rotación relativamente más altas, las industrias manufactureras en particular, son testigos del envejecimiento de un mayor porcentaje de su fuerza de trabajo, al tiempo que asimilan habilidades, conocimientos y experiencias a lo largo de los años. A medida que las generaciones se combinan y las reservas de talento se unen para resolver los problemas de seguridad actuales, las organizaciones están viendo una interrupción en las iniciativas de capacitación, los sistemas de documentación y los procesos de transferencia de conocimientos.

Una tendencia conocida como la «economía de los gigas», que se caracteriza por el trabajo por contrato o a tiempo parcial en contraposición con los puestos más permanentes, está ganando popularidad entre la fuerza de trabajo actual, especialmente con la Generación X y los milenios. Su necesidad de conectar y utilizar en diferentes organizaciones, teniendo en cuenta principalmente el equilibrio entre la vida laboral y la vida privada, ha redefinido no sólo la cultura del lugar de trabajo, sino también la cultura de la seguridad.

Aquí hay algunas cosas a considerar cuando se trata de crear y fomentar una cultura de seguridad integrada que siga siendo sostenible y efectiva, independientemente de las diferencias generacionales.

Si no está roto, innova

La mayoría de las organizaciones confunden la innovación con el cambio. El cambio es inevitable; la innovación es una elección. Se ha demostrado científicamente que la creatividad en el lugar de trabajo alimenta el sentido de propósito y pertenencia de un empleado. La unión de talentos para llegar a soluciones «a mano alzada» no sólo alentará a los equipos a pensar en soluciones para futuros desafíos, sino que también creará un espacio para que aprendan unos de otros y con los demás. Algunas buenas áreas para ello serían la revisión de los sistemas de rastreo de alimentos y las investigaciones sobre el fraude alimentario.

Educar más allá del cumplimiento

La capacitación en seguridad de cumplimiento no debe ser el único marco que moldee el aprendizaje y el desarrollo profesional de un empleado. La conciencia cultural, las mejoras en los procesos y las coaliciones de equipos interfuncionales son algunas de las otras áreas de oportunidad para construir equipos HACCP más eficientes y receptivos.

Evaluar los sistemas de comunicación existentes

La mayoría de las organizaciones se han dado cuenta de que las comunicaciones en línea más frecuentes, como los correos electrónicos, los textos y las plataformas de mensajería instantánea, no son necesariamente eficaces; en algunos casos, logran lo contrario de lo que se pretendía. En lugar de renovar los sistemas de comunicación para que se adapten a las necesidades de una generación y no de otra, basándose simplemente en la demografía (la idea de los estereotipos), es imperativo que los dirigentes en materia de seguridad reconsideren la forma en que se recibe y procesa su comunicación dentro de sus propios equipos. Fomentar una cultura de seguridad no sólo requiere habilidades cruciales de observación y análisis, sino que los empleados deben sentirse cómodos para informar de las desviaciones justo cuando se producen. Algunas de las organizaciones que he consultado han intentado estrategias de gamificación para inculcar una cultura de seguridad positiva. Es increíble cómo el cambio de terminologías simples como «no conformidades» a «buenas capturas» puede impactar la cultura de seguridad de la organización.

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