Adopción de un enfoque empático e inclusivo para la seguridad alimentaria

Abrazando un enfoque empático e inclusivo de la seguridad alimentaria

Trabajar duro por algo que no nos importa se llama estrés; trabajar duro por algo que amamos se llama pasión. – Simon Sinek

Lo que hace o rompe un sistema de gestión de la seguridad y la calidad de los alimentos no es el tipo de certificación del sistema, sino las personas que participan en su funcionamiento. Las prácticas organizativas, especialmente en el mundo de la inocuidad de los alimentos, reflejan la forma en que las personas se presentan en el trabajo, cómo se sienten con respecto a lo que hacen y si realmente trabajan con la cabeza, el corazón y las manos en armonía. Una de las peticiones más comunes que he recibido como ponente es la de desarrollar un taller de cultura organizativa que permita a los profesionales «llevarse bien con los demás y trabajar juntos como un equipo». Si tan sólo fuera tan simple voltear el comportamiento humano (y el comportamiento adulto en eso) en 180°.

Antes de que nos propongamos construir una cultura estelar de seguridad alimentaria, debemos mirar colectivamente dentro de nosotros mismos y ser capaces de responder a esta pregunta con sinceridad: «¿Todos los miembros de mi equipo sienten el mismo sentido de pertenencia que yo?» La esencia de una cultura de seguridad alimentaria eficaz radica en el fomento de un entorno que se sienta seguro e inclusivo para todos los involucrados.

Aquí hay algunas formas de incorporar un enfoque empático a la seguridad alimentaria, mientras se crea un sentido de pertenencia.

Alinear los valores de la organización con los valores personales

La pasión es un sentimiento personal. Ser y sentir pasión por la seguridad alimentaria va a requerir mucho más que programas de entrenamiento «divertidos». Comienza con los valores organizacionales. Asegúrate de que los individuos desde la suite C hasta tus internos puedan relacionarse con los valores de la compañía a nivel personal. Recordarles lo que significa la seguridad alimentaria para la organización no es un tema que deba limitarse sólo a los programas de incorporación o a los programas de recertificación de salud y seguridad; los ejemplos de una buena cultura de seguridad alimentaria deben aparecer más en el trabajo durante las conversaciones regulares. El liderazgo con el ejemplo debe normalizarse.

Construye sobre la transparencia antes de construir la confianza

Celebrar los triunfos como cumplir con los indicadores clave de rendimiento trimestrales o pasar una auditoría de certificación o recertificación. Compartir las «buenas capturas» y destacar las situaciones que no salieron según lo previsto. Somos criaturas de hábitos; crear un nuevo hábito puede significar cometer algunos errores al principio. Cuando la perfección reemplaza al progreso, tiene un impacto negativo en la construcción de la confianza. Por ejemplo, cuando estás integrando nueva tecnología en operaciones existentes, comprueba con tu equipo de forma regular y comparte lo que funciona y lo que no para reforzar su confianza en tu liderazgo. Después de todo, uno de los principios fundamentales del HACCP requiere que el equipo multidisciplinario comparta y procese sus datos colectivamente.

Integrar la gestión de la seguridad alimentaria con la participación de los empleados

Por inusual que parezca, la participación de los empleados tiene un impacto directo en la eficacia general del sistema de gestión de la seguridad alimentaria establecido. Las organizaciones que más luchan por mantener el nivel y la calidad del sistema implantado son aquellas en las que los empleados se sienten desinteresados o no están suficientemente motivados. Invierten en su desarrollo y los alientan a participar en foros de retroalimentación.

El futuro de la seguridad alimentaria no sólo es más inteligente, sino que está centrado en el ser humano. Todos tenemos un papel que desempeñar en la creación, el fomento y la transmisión de ese futuro.

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