Cómo hacer la transición a la ISO 14001:2015

La última versión de la ISO 14001 se publicó en septiembre de 2015, y el período de tres años dado para la transición de la versión de 2004 a ésta se está acercando a su fecha límite. Muchas organizaciones ya han comenzado su proceso de transición y algunas lo han completado con éxito. Sin embargo, dado que el plazo para la transición a esta norma es inferior a 6 meses, nos gustaría mencionar los principales puntos relativos a este proceso de transición.

  • Después de mediados de septiembre de 2018, las certificaciones ISO 14001:2004 no serán válidas, lo que significa que para entonces todas las organizaciones que tengan un certificado ISO 14001:2004 deberán haber completado su transición.
  • Sólo las organizaciones que actualmente poseen una certificación ISO 14001:2004 pueden realizar una auditoría de transición para buscar la certificación a la nueva versión. La auditoría de transición puede tener lugar en cualquier momento; sin embargo, se recomienda que siga el calendario de auditorías de la organización para que pueda tener lugar en el momento en que se planifique una auditoría de vigilancia o de recertificación.
  • Si la auditoría de transición se realiza en el momento en que se programa una auditoría de vigilancia o de recertificación, las organizaciones deben garantizar el cumplimiento de la norma existente y de la nueva. Las organizaciones deben comprender que, si bien el proceso de transición no se ha completado, deben mantener el cumplimiento de la última versión de la norma.

Se deben cumplir todos los requisitos de la norma, sin embargo, hay algunos aspectos que deben ser cuidadosamente comprobados para asegurar que se han comprendido y aplicado correctamente. Estos son:

  • Contexto: Las organizaciones deben determinar su contexto, ya que éste es la base del sistema de ordenación ambiental.
  • Partes interesadas: Las organizaciones deben tener una lista de todas las partes interesadas pertinentes, junto con sus necesidades y requisitos. Esas necesidades y requisitos se consideran ahora parte de las obligaciones de cumplimiento de la organización.
  • Alcance: El alcance del EMS debe ser revisado. Las organizaciones deben asegurarse de que no se excluyan de los límites del SGA actividades, productos o servicios que puedan tener un impacto ambiental significativo.
  • Estrategia: El SME debe incorporarse a la estrategia comercial de la organización. Esta alineación con la estrategia debe reflejarse en la política del SME y, lo más importante, en sus objetivos.
  • Riesgos y oportunidades: Es necesario que haya pruebas de la evaluación de los riesgos y oportunidades en relación con el SME. El propósito de esta evaluación es la elaboración de un plan de acción para abordarlas (mitigar los riesgos y aprovechar las oportunidades).
  • Perspectiva del ciclo de vida: Al identificar y evaluar los impactos de los aspectos ambientales, la organización debe hacerlo considerando una perspectiva de ciclo de vida. No es necesario hacer una evaluación del ciclo de vida, pero será necesario considerar los impactos en actividades como la adquisición, el diseño, el transporte y la eliminación.
  • Comunicación: Hay requisitos más detallados para las comunicaciones internas y externas. Entre otras cosas, se debe desarrollar una estrategia para la comunicación interna y externa que debe incluir mecanismos para considerar las sugerencias de cualquier persona que trabaje para la organización en relación con las mejoras del SME.
  • Información documentada: hay menos requisitos en materia de documentos (procedimientos y registros), por lo que las organizaciones deben examinar cuidadosamente sus documentos existentes y asegurarse de que éstos garantizan un control eficaz del proceso y la efectividad del SGA.
  • Rendimiento: es importante demostrar que el SGA está mejorando el rendimiento ambiental y que éste se está midiendo y supervisando mediante datos cuantitativos.

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