Habilidades dinámicas requeridas por los auditores internos para hablar en público y presentaciones

Habilidades dinámicas requeridas por los auditores internos para hablar en público y presentacionesNo conocemos a una sola persona que no consiga mariposas antes de que hablen. Porque cuando te importa, quieres hacer un buen trabajo. Cuando quieres hacer un buen trabajo, te amplifica, la química de tu cuerpo cambia y estarás ansioso.

Cuando se trata de dar un gran discurso público o presentación, no es solo lo que dices, no es solo cómo lo dices, sino la combinación de esas dos cosas junto con la experiencia que brindas y la sensación de que dejas a tu audiencia con eso Crea resultados. Aquí hay cuatro áreas clave de presentación y entrega en público que debe abordar para hacer que su presentación sea más dinámica.

1) Contacto visual

El contacto visual es uno de los principales medios de honestidad en los Estados Unidos. Sabemos que es importante, sin embargo, cuando se trata de hablar en público, sin embargo, el contacto visual es difícil. Si hacer contacto visual con los miembros de su audiencia es una debilidad, aquí hay algunas estrategias proactivas que puede usar para hacerlo, gradualmente, menos intimidante.

Primero, no asumas que si alguien te está mirando o no te está mirando, está prestando atención o no. No sabes lo que hay en su cabeza. Tu trabajo no es juzgar cómo tu audiencia te está prestando atención; tu trabajo es asegurarte de que estás haciendo todo lo posible para prestarles atención.

Segundo, Si hacer contacto visual es un desafío para usted, en lugar de mirar directamente a los ojos, comience a mirar la parte superior de la cabeza. Haga «contacto visual» escaneando la parte superior de las cabezas en la habitación. Póngase cómodo con la frente y luego diríjase lentamente a los ojos. Es una desensibilización sistemática, pero gradual.

2) Enunciación y Pronunciación

La forma en que hablas y pronuncias las palabras es importante porque la gente necesita poder entenderte. Cuando los nervios se filtran, a veces tenemos la tendencia a acelerar, usar palabras de relleno (como «um» y «uh») y, para algunos, murmurar. Todos estos comportamientos pueden afectar negativamente la forma en que te perciben y afectar tu confianza como orador. Permítanos compartir dos lecciones que aprendimos en un lugar inesperado que puede ayudarnos a todos a ser mejores en enunciación y pronunciación cuando se trata de nuestro discurso.

El primero, para enunciar, necesitas mostrar tus dientes. Los mejores intérpretes de sincronización de labios son tan creíbles porque al pronunciar las palabras que muestran sus dientes. Porque para obtener ese tipo de sonido, es necesario abrir la boca y limpiar las tuberías de aire. Si comienzas a hablar demasiado rápido, piensa en mostrar algunos de tus dientes: abre la boca un poco más. Si no está seguro de si hace esto o no, configure una cámara y grabe usted mismo en una conversación o durante un chat de video. Podrás ver tus tendencias de esa manera.

El segundo La lección musical aprendida es sobre la pronunciación. Los cantantes que tienen letras se pueden entender y cantar junto con pronunciar las consonantes claramente, especialmente la consonante final de cada palabra. Intentalo. Diga «mundo» en voz alta sin centrarse en la «d» final en su pronunciación. Ahora dilo mientras te enfocas en la última «d» y la pronuncias claramente. Practique esto en voz alta con otras palabras y notará una diferencia.

Otra cosa… ¡No ponga palabras en su discurso que no pueda o no sepa pronunciar! Y si comete un error, ría, sea el dueño y siga adelante.

3) Paralenguaje

Paralenguaje es todo más que palabras en su discurso. Es tu ritmo, tono y tono. La velocidad es la velocidad a la que hablas. Los tonos son el volumen relativo de su voz: ¿es alto o suave? El tono es la altura o baja natural de tu voz. De la misma manera, un buen discurso debe tener variación en la velocidad, el tono y el tono.

A nadie le gusta escuchar a un orador monótono. Sabes que la persona que está detrás del podio no se mueve, habla todo el tiempo a un nivel plano. La emoción impulsa la acción y el objetivo de cualquier presentación de negocios es lograr algún tipo de acción como resultado. No tengas miedo de poner tu energía y emoción en tu voz. Las personas se sentirán más conectadas contigo, con lo que estás presentando, y tendrán una mayor propensión a actuar según lo que presentas.

4) Gestos y movimiento

Si tiene que usar un podio, ¡aún puede usar gestos! Solo asegúrate de que tus gestos se realicen por encima de la cintura. Hazlos con intención, poder y confianza. Hazlos visibles para tu audiencia. Mientras haces un gesto, inclínate un poco hacia adelante. También puede inclinarse ligeramente hacia adelante para enfatizar un punto o como una forma de aumentar la conexión.

Si tiene la capacidad de moverse por la habitación o el escenario, asegúrese de que sus movimientos sean intencionales. Algunos gestos y movimientos no:

No te muevas solo por moverte. En cambio, pase a la transición entre puntos o secciones de su presentación.

No dejes que tus movimientos sean una forma de que la energía nerviosa escape de tu cuerpo.

No seas un marcapasos, un bailarín de hula, un cambiador de pesas o un golpeador de dedos.

En el cierre: deja de encajonarte

La primera vez que probablemente te presentaron a hablar en público fue en la escuela secundaria o la universidad. En estas aulas, aprendiste que la presentación «profesional» era una detrás de un podio, meticulosamente organizada, con un gesto perfectamente sincronizado, un equilibrio perfecto del contacto visual, un nivel de volumen perfecto. Aprendiste a ponerte en una caja de lo que debería ser una «presentación profesional».

Esa caja solo funciona en entornos creados artificialmente, como el aula. En los negocios, los presentadores más exitosos son aquellos que han arrojado la caja. En cambio, se centran en conectarse con el público a través de la articulación perfecta de las palabras. Se centran en hacer que las personas en la sala sientan parte de la experiencia, en lugar de cuántas veces harán gestos con la mano derecha.

Deja de ponerte en una caja. Deja de compararte con lo que otros son como oradores. Ellos no son tú. Tú no eres ellos. La clave es descubrir sus propias fortalezas y debilidades para poder crear un estilo de entrega que enfatice sus fortalezas y lleve a las personas a la acción…

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